PlayStation 5: Jugar no tiene límites. Experimenta cargas superrápidas gracias a una unidad de estado sólido (SSD) de alta velocidad, una inmersión más profunda con retroalimentación háptica, gatillos adaptables y audio 3D, además de una nueva generación de increíbles juegos de PlayStation.
PlayStation 5: especificaciones técnicas
El auténtico corazón de esta consola, el circuito integrado que aglutina tanto la CPU como la GPU, ha salido de los laboratorios de una AMD que parece estar en mejor forma que nunca. No obstante, los responsables de Sony, al igual que los de Microsoft, se han esforzado durante los últimos meses para defender que la APU de su nueva consola apuesta por elementos personalizados que la desmarcan de las soluciones que AMD está colocando en el mercado.
La CPU de PlayStation 5 incorpora 8 núcleos diseñados para trabajar a una frecuencia de reloj variable de hasta 3,5 GHz, y se afianza sobre la microarquitectura Zen 2 de AMD. El proceso fotolitográfico utilizado en su fabricación recurre a la tecnología de integración de 7 nm EUV (fotolitografía ultravioleta extrema), y, como veremos más adelante, de su refrigeración se responsabilizan un enorme disipador de cobre y un ventilador de tipo turbina de 120 x 45 mm.
Dejando a un lado la discusión acerca de si el procesador gráfico de esta consola implementa parcialmente las características de la microarquitectura RDNA 2 de AMD o no, un asunto muy interesante del que esperamos poder ofreceros más información pronto, lo que sabemos con seguridad es que integra 36 unidades de cálculo que trabajan a una frecuencia de reloj variable de hasta 2,23 GHz. Y también sabemos que cuando rinden al máximo consiguen entregar una capacidad de cálculo de 10,28 TFLOPS (aproximadamente dos TFLOPS menos que Xbox Series X).
Para resolver la memoria principal de PS5 Sony ha apostado por integrar en esta consola 16 GB de tipo GDDR6 que se comunican con la APU a través de un bus de 256 bits. El ancho de banda de esta memoria alcanza unos respetables 448 GB/s, aunque esta cifra es menos impactante que las velocidades de transferencia que, según Sony, consigue alcanzar el sistema de entrada y salida de esta consola: nada menos que 5,5 GB/s con datos sin comprimir y hasta 9 GB/s con datos comprimidos.
Especificaciones técnicas
CPU: 8 núcleos Zen 2 a 3.5GHz (frecuencia variable)
GPU 10.28 TFLOPs, 36 CUs a 2.23GHz (frecuencia variable)
Arquitectura de la GPU RDNA 2 a medida
Memoria/Interfaz 16GB GDDR6/256-bit
Ancho de banda de la memoria 448GB/s
Almacenamiento 825GB SSD a medida
IO 5.5GB/s (Puro), 8-9GB/s de media (Comprimido)
Ampliación de almacenamiento Slot NVMe SSD
Almacenamiento externo Compatibilidad USB HDD
Lector óptico 4K UHD Blu-ray
Potencia y eficiencia: el núcleo gráfico de PS5
Ha quedado claro que PlayStation 5 será una máquina potente, muy potente, pero también eficiente y pensada para optimizar recursos dependiendo de la demanda existente de esa potencia en cada videojuego. Mark Cerny ha reconocido que la CPU y la GPU no funcionarán siempre a esos 3.5GHz y 2.23GHz, respectivamente. “Cuando ocurra el peor caso posible, funcionará a una velocidad de reloj más baja. Pero no mucho más baja, para reducir el consumo un 10% solo necesitas una reducción de alrededor del 2% en la frecuencia, así que calculo que la reducción será bastante baja”, explica.Se ratifica de nuevo que el ray tracing funcionará acelerado por el propio hardware, no por software. Ese trazado de rayos en tiempo real se garantizará gracias al llamado Intersection Engine, que “se basa en la misma estrategia de AMD para sus futuras GPUs de PC”, por lo que el hardware de PS5 se aproxima, en efecto, al de un PC de gama media alta. “Ya he visto un juego de PlayStation 5 que utiliza con éxito reflejos basados en trazado de rayos en complejas escenas animadas, con un coste modesto”, sin sacrificar rendimiento en la consola.
Sonido 3D: así escucharemos los juegos en PS5
PlayStation 5 quiere marcar la diferencia también en labores de sonido. El Sonido 3D es algo que se anunció tiempo ha, pero evidentemente no sabemos en qué se materializará hasta que la consola esté en nuestros hogares. El equipo de Cerny está teniendo en cuenta este aspecto y hará que la unidad de audio de la consola use apenas una fracción de un núcleo Jaguar para ofrecer sonido surround 7.1. El nuevo Tempest Engine de PlayStation 5 podrá soportar cientos de fuentes de sonido a una calidad superior.
De acuerdo con la explicación, ese Tempest Engine es, en realidad, una unidad de computación de GPU de AMD modificada: se le han quitado las cachés para usar únicamente transferencias DMA. En resumen y en castellano: una revolución para el sonido en consolas, máxime si jugamos con auriculares gracias a ese nuevo surround
La importancia de la memoria SSD en PlayStation 5; 825 GB
Vistos el SoC y las características clave de PlayStation 5, Cerny ha explicado dos aspectos que marcarán la diferencia en la próxima generación de consolas de Sony tanto en velocidad como en eficiencia: la memoria SSD. Según estima el medio británico, 2 GB de datos se podrán cargar ahora en una cuarta parte de segundo; de este modo, los 16 GB de memoria RAM de PlayStation 5 se podrán cargar en tan solo dos segundos. Según explica: “Como creadores de videojuegos pasamos de tener que distraer al jugador durante el trayecto —como los viajes en metro de Spider-Man— a que sea tan rápido que quizás tengamos que ralentizar un poco la transición”.
Hablemos de rendimiento sin perdernos en datos. Las unidades flash de PS5 unirán los módulos del SSD a través de una interfaz de doce canales con un rendimiento de 5.5 GB/s con un total de 825 GB de espacio. Es un número poco frecuente (diferente a los 512 GB o 1 TB, como tendrá en este último caso Xbox Series X), pero según Sony es la cifra óptima. “Podemos buscar entre los componentes NAND flash disponibles en el mercado y construir algo con una relación rendimiento/precio óptima. Alguien que fabrique una unidad M.2 no tiene tanta libertad, y sería difícil venderla si no tuviese esos tamaños estándar”, esgrimen. Esto servirá para ajustar el precio a lo que estima ahora mismo la editora nipon.